HAS DEJADO UNA HUELLA IMBORRABLE EN NUESTROS CORAZONES

Messi!!  no solo marcas el fin de una era, sino que también toca en nuestros corazones y en la esencia misma de nuestro pueblo. En Basail, Chaco, donde elegí vivir junto a mi familia, la noticia de tu último partido en la Selección Argentina nos llenó de nostalgia y emoción.

Messi, no solo has sido un símbolo de talento y dedicación, sino también, de unión. En cada jugada, en cada gol, hemos sentido el latir de un país entero, pero también el de pequeñas comunidades como la nuestra, donde el fútbol es más que un juego; es una pasión. Recuerdo las tardes compartiendo con mis amigos y familiares frente a una pantalla, celebrando cada jugada mágica y lamentando cada derrota. Esas memorias son ahora más valiosas que nunca.

En tu último partido con nuestro País nos dejaste un legado de humildad, esfuerzo y amor por lo que hacemos. A medida que nos despedimos de un Messi en la cancha, también nos despedimos de una parte de nuestra infancia, de la adolescencia y de esos sueños que, como vos, nos impulsaron a seguir adelante. En Basail, los valores que representa Messi seguirá vivo en cada niño que sueña con ser grande algún día, en cada familia que se une para disfrutar del fútbol, y en cada rincón donde la pasión por el deporte se siente fuerte.

Tu despedida de la Selección Argentina es un momento cargado de emociones, especialmente al ver el llanto de tu hijo Thiago y el tu compañero de equipo Enzo Fernández. En esos instantes, se entrelazan el orgullo y la tristeza. Con más de 20 años en la cima, cada gol y cada triunfo fueron también parte de tu historia, de tus aprendizajes y sueños.

El llanto de Thiago me recuerda la vulnerabilidad y el amor que existe, representa el legado que dejaste no solo como deportista, sino como Padre.  Las Lágrimas de Enzo, que al compartir esa tristeza, simboliza la conexión entre generaciones y el impacto que el fútbol ha tenido en nuestras vidas.

El mensaje que nos dejaste resuena profundamente en la  unidad y la fortaleza colectiva que hoy necesitamos los Argentinos. En momentos difíciles, como lo demostraste, no siempre será fácil, habrá obstáculos y momentos de adversidad. En tiempos de cambio e incertidumbre, la unidad como lo que has formado, fueron fundamentales para construir tu futuro  exitoso.

Messi, esto es un cierre, pero también un comienzo. Tus hijos están heredando no solo tu pasión por el deporte, sino los valores que este trae: la perseverancia, la dedicación y la importancia de disfrutar cada momento. Verlos llorar me hace comprender que aunque la carrera se detiene, el amor y la influencia perduraran en cada uno de ellos, manteniendo vivo tú legado más allá del fútbol.

Hoy, aunque tu ausencia será palpable, tus enseñanzas y tu espíritu seguirán guiándonos.

Celebramos no solo al futbolista, sino al hombre que ha inspirado a generaciones y que, sin saberlo, ha dejado una huella imborrable en nuestros corazones, en Basail y más allá.

¡Gracias, Messi, por tanto!